El uniforme acompaña a los chicos todos los días del año, y con el uso diario, algunas prendas empiezan a mostrar el desgaste antes de tiempo: manchas amarillas en las remeras blancas, manchas de grasa que no sale, o jumpers y kilts que pierden su caída original. La buena noticia es que con algunos cuidados simples en casa, el uniforme puede durar mucho más y verse impecable todo el ciclo lectivo.
